En el marco del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, la carrera de Fonoaudiología de la Universidad Autónoma de Chile, sede Talca, organizó una jornada educativa enfocada en el análisis de casos de habilidades funcionales y el rol crucial de la comunicación en personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA). La actividad reunió a profesionales de más de 20 establecimientos educacionales de distintas comunas de la región, como Talca, Curicó, Linares y Pencahue.

El objetivo de la instancia fue entregar estrategias basadas en la evidencia que favorezcan una mejor interacción en distintos entornos, promoviendo así una inclusión más efectiva y empática hacia las personas con autismo.

“En el Día Mundial de Concienciación del Autismo estamos dando una charla sobre el manejo conductual, que es un tema en constante discusión. Los expositores de hoy representaron a Chile en Argentina en el ámbito del análisis y manejo de la conducta, por lo que para nosotros es fundamental que esta herramienta llegue a los colegios”, explicó Esteban Valenzuela, director de la carrera de Fonoaudiología.

Entre los expositores, la fonoaudióloga Javiera Solís, certificada como analista de conducta por BACB y Magíster en análisis aplicado de la conducta en autismo, destacó la importancia de comprender el contexto de aprendizaje y el paradigma de la neurodiversidad.

“El objetivo es poder diseminar cuáles son las prácticas basadas en la evidencia para poder enseñar habilidades a personas autistas, considerando también todo el historial de aprendizaje, y considerando también el paradigma de lo que es la neurodiversidad y la neurodivergencia”, puntualizó Solís.

El también expositor Rodrigo Ferreira, fonoaudiólogo y Magíster en intervención ABA en TEA y en trastornos del lenguaje, enfatizó que el camino para las familias es largo y desafiante, y requiere acompañamiento profesional y emocional constante, “muchas personas del espectro no desarrollan lenguaje, por lo que es vital intervenir para enseñarles algún tipo de comunicación funcional. Como profesionales, terminamos siendo una brújula para las familias, quienes depositan en nosotros una gran responsabilidad y expectativas”.

Ferreira también hizo un llamado a las comunidades educativas y a las políticas públicas, “cuando se presentan situaciones complejas en el aula, no son actos voluntarios de agresividad, sino accidentes en la interacción con su entorno. Es esencial que los establecimientos cuenten con herramientas adecuadas para dar una respuesta real y efectiva”.

Finalmente, Carolina Acevedo Rodríguez, profesora de educación básica y madre de un niño con TEA, compartió su experiencia desde la perspectiva familiar, “esto es una tarea larga, a veces frustrante, pero necesaria. Las familias deben empoderarse y tomar un rol activo en las actividades de sus hijos para lograr que se integren plenamente en la sociedad”.

La Universidad Autónoma de Chile reafirma su compromiso con la formación de profesionales capacitados para contribuir a una sociedad más inclusiva, informada y respetuosa de la diversidad.

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