De un modelo de prescindencia, con una fuerte carga negativa e incluso de origen religioso, hasta uno biopsicosocial integral e integrador. Así ha evolucionado a lo largo de la historia la aproximación de las civilizaciones hacia la discapacidad.
La Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y en Chile la Ley 20422, son dos ejemplos del enfoque actual, basado en la dignidad humana, la igualdad y el acceso a la atención de salud, entre otros derechos fundamentales.
Así lo recordó Eugenia Victoriano, coordinadora del proyecto de participación integral de estudiantes con discapacidad de la Universidad Católica, durante una charla organizada por la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad Autónoma de Chile en Santiago.
La profesional hizo un llamado a reflexionar hasta qué punto se cumple la normativa inspirada en esa visión de la discapacidad; por ejemplo, el derecho de personas con discapacidad auditiva a obtener servicios de salud, tal como establece el artículo 25 de ese acuerdo internacional del que Chile es parte.
Eso implica, añadió, disponer de programas y planes de calidad gratuitos o accesibles a todos lo más cercanos posible a los usuarios, de tecnologías y de dispositivos de apoyo y la prestación de seguros de salud y de vida en condiciones de igualdad, entre otros.
De la misma forma, y en base a la Ley de Igualdad de Oportunidades e Inclusión Social de las Personas con Discapacidad, reflexionó acerca de las acciones de rehabilitación motora, físicas y psicológicas durante todo el ciclo vital.
Victoriano subrayó que existen normas, políticas y marcos regulatorios que declaran la igualdad de derechos en salud y otras áreas. Pero para fortalecer su cumplimiento es necesario debatir y formar profesionales conscientes en estas materias.